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lunes, 4 de julio de 2011

Un día de elecciones

Después de 1 mes de gran actividad para los candidatos a la gubernatura del Estado de México; Luis Felipe Bravo Mena, Alejandro Encinas y Eruviel Ávila Villegas estaban ansiosos porque terminara el día... al menos es lo que piensan algunos habitantes de la entidad. Llegó el 3 de julio de 2011, un día de mucho trabajo para el IEEM ya que se encargaría de las votaciones donde se elegiría al sucesor del gobernador priísta Enrique Peña Nieto; sin embargo, todo parecía como cualquier otro día.

Eran las 7 horas y el sol apenas se lograba asomar, pues la gran cantidad de nubes de las lluvias que han azotado al país todavía permanecen en la atmósfera. A esas horas, se comenzaron a montar las casillas en algunos puntos del municipio de Ecatepec de Morelos. El clima continuaba poco favorable, ¿acaso tiene algún significado con respecto a las elecciones? -se preguntaban los escépticos.

Algunas iglesias contaban con muy pocos fieles; los que asistieron comentaron que quizá es que se habían ido a votar, pero otros dijeron que ponían cualquier excusa para poder faltar a "escuchar la palabra del señor". Inclusive los puestos de comida tenían menor cantidad de clientes, por lo que los dueños pensaron inmediatamente en las elecciones y el deber de los ciudadanos de ejercer el voto.

"El voto es un logro que se tuvo gracias a la independencia", afirman algunos académicos; sin embargo, otros dicen "no hay ni si quiera por quien votar". Unos se ponen playeras rojas, otros amarillas, mientras que azules... esta vez nadie se viste de azul, ya nadie cree en sus palabras... o casi nadie. Quizá solo los que pusieron la página del "votocatólico" y alguno que otro que cree aún en lo que dice el señor Bravo Mena... a pesar de que perdió todos los debates y muy pocas personas ubican a este contendiente.

"Unidos podemos más", era el lema de la coalición que tenía el PRD con el Convergencia y el PT; y en verdad pudieron más, puesto que con Encinas lograron abarcar una gran cantidad de votos en diferente sectores de la sociedad, inclusive quitandole espacio en el denominado "corredor azul", Naucalpan, a Bravo Mena. Los universitarios de las FES de la UNAM apoyaron a Encinas desde el inicio hasta el día de las elecciones. Sin embargo, todo ese esfuerzo posteriormente terminaría en algo que no querían ni deseaban...

Mientras tanto, el tercer candidato se vendía como mercancía, tanto que inclusive recibió el apodo de "Heidi" o "el chapitas" debido a que en un debate abusó de los maquillistas. Eruviel Ávila Villegas, el candidato del PRI, un sujeto que dicen algunos que trabajan con él: "es bien buena onda", "es bien alivianado"; pero otros que dicen que "es bien negrero". ¿A quién creerle? El gobernador de Ecatepec de Morelos, el municipio más habitado del Estado de México, promovió a lo largo de toda la entidad federativa gran cantidad de espectaculares para promover su imagen y ganar más votos.

Todos estaban listos para votar por su preferido, o bien por el que más les había dado; eso es algo que en estos casos nunca se sabe. Uno a uno fue pasando para ejercer su voto y elegir al próximo gobernante. En los ojos de algunos se veía la esperanza, el anhelo de que su estado fuese mejor, mientras que en otros se veía más como una obligación. Al final de cuentas se estima que cerca del 60% de la población ejerció el voto, no es tan preciso esto todavía. Se cerraron las casillas y entonces algunos habitantes se fueron a sus casas mientras que otros a las plazas para disfrutar el día con sus familias.

El reloj marcaba las 19 horas, y el Programa de Resultados Electorales Preliminares comenzó a trabajar y presentar resultados, los cuales se veían muy similar a los de las encuestas que aplicaron distintos medios. Los datos no sorprendían, tanto que el candidato del PAN ya estaba tirando definitivamente la toalla azul y pidiendo porque su partido no perdiera el registro en la entidad. Sin embargo, Encinas seguía de pie como un capitán y pensaba hundirse junto con su barco amarillo a pesar de que las votaciones mostraban una preferencia de la tormenta roja.

Daban las 22 horas, ya todo estaba dicho, pues el candidato del PRI, según cifras del PREP tenía 61.61% de los votos; la batalla había terminado, tanto que inclusive Encinas ya había aceptado su derrota. La diferencia se hiba aclarando, dieron las 2 horas, ya todo estaba dicho: Eruviel con 62.50%, Encinas con 21.16% mientras que Bravo Mena contó con un pésimo 12.46% y así fue como el 3 de julio de 2011 Eruviel Ávila Villegas  ganó la gubernatura del Estado de México del 2011 al 2017, un sexenio más... del PRI.